divendres, 7 d’abril del 2017

DE TAL PALO TAL ASTILLA ...




Jean Renoir (París, 15 de septiembre de 1894-Beverly Hills, 12 de febrero de 1979) fue un director de cine, guionista y actor francés. Era el segundo hijo del famoso pintor impresionista Pierre-Auguste Renoir.
Sus películas, durante décadas incomprendidas en su verdadera dimensión, se ven desde hace tiempo ya como obras clave dentro del desarrollo de la historia del cine francés entre 1930 y 1950, antes de que se iniciara en Francia la Nouvelle vague. La influencia sobre el cine de François Truffaut, entre otros, es especialmente notable.





Biografía

 


Gabrielle y Jean, por Pierre-Auguste Renoir


Sus comienzos

 

 

Estudió en el Sainte-Marie de Monceau, un colegio católico privado en París.
Tras unos estudios mediocres, Jean Renoir se alistó en el cuerpo de dragones en 1912. Soldado durante la Primera Guerra Mundial, sirvió en la aviación a partir de 1916. Sufrió una herida en la pierna que hará que cojee toda su vida.
En 1920, se casó con una de las modelos de su padre, Andrée Madeleine Heuchling, y abrió un taller cerámico. El estreno, en 1921, de la película de Erich von Stroheim, Esposas frívolas (Foolish Wives), fue determinante en su futura carrera como cineasta.
En 1924, hizo el guion y produjo Catherine ou une vie sans joie; estaba dirigida por Albert Dieudonné, aunque él asimismo participó en su realización. Trabajaba su joven esposa.
Su primer largometraje, La Fille de l'eau (1924), era una fábula bucólica con estética impresionista, en el que participa su mujer, que había adoptado el seudónimo de Catherine Hessling, y su hermano mayor, Pierre Renoir.
La tibia acogida que se dispensó a la película no desanimó al cineasta, que poco después se aventurará en una costosa producción, Nana, basada en la novela homónima de Émile Zola, en 1926. Para financiarla venderá algunos de los lienzos de su padre que había heredado. Para él, era su primera película, y el influjo de Stroheim, Esposas frívolas, está reconocido. Hay un contraste evidente entre criados y señores, y aparece un tema de Renoir, su afición al espectáculo.
Más adelante se lanzará a una serie de películas de inspiración diversa, que no siempre convencieron al público, como La Petite Marchande d'allumettes, basada en el relato de Hans-Christian Andersen, 1928; Tire-au-flanc, comedia militar, 1928, que se ha descuidado, a juicio de Bazin, por su mezcla de lo cómico y lo trágico, la fantasía y la crueldad; On purge Bébé, (basada en Georges Feydeau, 1931).






El período realista

 

La Golfa (1931) marca un cambio en la obra de Jean Renoir. Es una de las primeras películas sonoras, adaptada partiendo de una novela de Georges de La Fouchardière. Esta bella La Golfa dio a Michel Simon uno de sus mejores papeles, el de un pequeñoburgués celoso, asesino y torpe (el actor era homenajeado por el cineasta). Fue una empresa desmesurada, dice Renoir, que careció de éxito.
Tras La Nuit du carrefour (basada en Georges Simenon, 1932), en la que Pierre Renoir interpretaba al comisario Maigret, el director dirigirá una serie impresionista de obras maestras: Boudou salvado de las aguas (otra vez con Michel Simon, 1932), y lleno de contrasentidos poéticos, El crimen de Monsieur Lange (con Jules Berry, 1935), Una partida de campo (1936) en la que su sobrino Claude Renoir es el autor de la fotografía, que recuerda al mundo de su padre.
Su Toni, 1934, está lleno de claves, porque es una especie de manojo de filmes suyos. Pese a sus defectos, es donde lleva más lejos sus hallazgos sobre sí y sobre el cine.
Asimismo hay que contar con Los bajos fondos (donde trabaja Louis Jouvet, 1936). Buscando inspiración en las novelas de Gorki, como en este caso, o en los relatos de Maupassant, Jean Renoir demuestra un agudo sentido de la realidad, que pone al servicio de un auténtico naturalismo poético.





 

El compromiso político

 

 

Poco a poco irá buscando la colaboración de Jacques Prévert y Roger Blin, que dan a su producción una dimensión abiertamente política, marcada por las ideas del Frente Popular, dado el horror que le inspiraba un personaje como Hitler: La vie est à nous, (1936), El crimen de Monsieur Lange, La Marsellesa, (1938). Esta tendencia abrirá el camino al neorrealismo italiano.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, Jean Renoir trata de promover un mensaje de paz con La gran ilusión (1937), en la que participan (en un homenaje) su padre espiritual Erich von Stroheim y Jean Gabin. En La bestia humana (1938), trata de poner ante la pantalla los compromisos sociales de la época. En su obra maestra, La regla del juego (1939), prevé el desmoronamiento de los valores humanistas y traza un cuadro sin ninguna condescendencia sobre las costumbres de la sociedad francesa.




 

La etapa estadounidense

 

 

Exiliado en los Estados Unidos en 1940 (dejará inconclusa una adaptación de Tosca de Victorien Sardou, que al final rodará su amigo Carl Koch), Jean Renoir adquiere la nacionalidad estadounidense.
Aunque se adapta difícilmente al universo de Hollywood, dirige a pesar de todo algunas películas por encargo, en especial películas de propaganda, como Esta tierra es mía, con Charles Laughton en 1943, o Salute to France en 1944 y hace adaptaciones literarias (Memorias de una doncella, basado en Octave Mirbeau, 1946).
Todo ello sucede antes de viajar a la India para rodar una obra maestra, El río (The River, 1951). Es una película en color, contemplativa y serena, con un humanismo a veces desencantado: es el resultado de una experiencia propia. El influjo de este film en el cine de la India será patente. Y, para Rivette, el viaje a la India se convirtió desde entonces en un referente (como antes lo era a Grecia).




 

Sus últimas películas

 

 

De vuelta a Europa a principios de los años 1950, Jean Renoir aún rodará Le Carrosse d'or (basado en Prosper Mérimée, 1952), French Cancan (con Jean Gabin y Françoise Arnoul, 1955), Elena y los hombres (con Ingrid Bergman y Jean Marais, 1956) y Le caporal épinglé (basado en Jacques Perret, 1962).
Al encontrarse cada vez con mayores dificultades para producir su películas, se dedica a la televisión (Le petit théâtre de Jean Renoir, 1969-1971) y se dedica con mayor empeño a la escritura: publica un libro sobre su padre, Renoir, mi padre (1962); su autobiografía, Mi vida y mis películas (1974); un ensayo (Escritos 1926-1971, 1974), algunas obras de teatro (Orvet, 1955), así como varias novelas (Los Cuadernos del capitán Georges, 1966; El crimen del inglés, 1979).
En 1970, se retira y se va a vivir a Beverly Hills, en donde muere en 1979.







dimarts, 4 d’abril del 2017

UNO DE LOS MAESTROS DEL IMPRESIONISMO FRANCÉS


Pierre-Auguste Renoir (pronunciación en francés: /pjɛʁ oɡyst ʁənwaʁ/; Limoges, Alto Vienne; 25 de febrero de 1841-Cagnes-sur-Mer, Alpes Marítimos; 3 de diciembre de 1919) fue un pintor francés impresionista, que en la segunda parte de su carrera se interesó por la pintura de cuerpos femeninos en paisajes, inspirados a menudo en pinturas clásicas renacentistas y barrocas.
Renoir ofrece una interpretación más sensual del impresionismo, más inclinada a lo ornamental y a la belleza. No suele incidir en lo más áspero de la vida moderna, como a veces hicieron Manet o Van Gogh. Mantuvo siempre un pie en la tradición; se puso en relación con los pintores del siglo XVIII que mostraban la sociedad galante del Rococó, como Watteau.
En sus creaciones muestra la alegría de vivir, incluso cuando los protagonistas son trabajadores. Siempre son personajes que se divierten, en una naturaleza agradable. Se le puede emparentar por ello con Henri Matisse, a pesar de sus estilos distintos. Trató temas de flores, escenas dulces de niños y mujeres y sobre todo el desnudo femenino, que recuerda a Rubens por las formas gruesas. En cuanto a su estilo y técnica se nota en él un fuerte influjo de Corot.
Renoir posee una vibrante y luminosa paleta que hace de él un impresionista muy especial. El palco, El columpio, Baile en el Moulin de la Galette, Almuerzo de remeros y Las grandes bañistas son sus obras más representativas.








Biografía

 

Infancia

Nacido el 25 de febrero de 1841 en Limoges en el seno de una familia humilde, fue el sexto de los siete hijos de Léonard Renoir y Marguerite Merlet. Su padre era sastre y su madre, costurera. En 1844, los Renoir se trasladaron a París, en donde el padre esperaba mejorar su situación económica. En 1848, comenzó a asistir a una escuela religiosa dirigida por los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Dada su gran habilidad para el solfeo, sus maestros lo incluyeron en la coral de jóvenes varones de la iglesia de Saint-Eustache, dirigida por el compositor Charles Gounod. En 1854, abandonó sus estudios en la escuela y fue enviado al taller de los hermanos Lévy con el fin de que aprendiera sobre el arte de la pintura en porcelana. Según Edmond Renoir, su hermano menor, su deseo de forjar una carrera artística era ya apreciable desde su niñez, cuando Auguste dibujaba sobre las paredes con trozos de carbón. El aprendiz fue tomando el gusto al oficio: al finalizar el día, cargando un cartón más grande que él, acudía a cursos gratuitos de dibujo. Todo esto duró dos o tres años. Demostraba un rápido progreso y, tras unos meses de aprendizaje, se le confió la realización de trabajos regularmente asignados a los obreros experimentados, lo que le valió más de una burla. Émile Laporte, uno de los obreros de los Lévy, practicaba por gusto la pintura al óleo y le permitió al joven hacer uso de sus telas y sus colores. Después de examinar la primera pintura al óleo de Auguste Renoir en la modesta morada de los Renoir sobre la calle Argenteuil, Laporte aconsejó a sus padres que le permitieran estudiar la pintura de arte, pues le auguraba un prometedor futuro como pintor. Auguste Renoir nunca vio un impedimento en sus orígenes humildes, y afirmaba que de haber nacido en un entorno de intelectuales, habría necesitado años para despojarse de sus ideas y lograr ver las cosas tal cual eran.
En el amplio patio del Louvre, de donde los Renoir no vivían lejos, el pequeño Auguste Renoir jugaba a policías y ladrones con otros chicos. Para él era completamente natural entrar en el antiguo palacio real convertido en célebre museo después de la Revolución, en donde con frecuencia ingresaba en las galerías de escultura antigua para permanecer allí durante horas. Sin embargo, las expediciones del pequeño Renoir no se limitaban a los alrededores del Louvre. Su sensación orgánica y casi física ―que se remontaba a su niñez― de formar parte de la ciudad dejará una huella en su trabajo artístico. Renoir veía belleza en las angostas calles del París medieval, en la abigarrada arquitectura gótica, en las vendedoras del mercado que nunca llevaban corsé, y por ello mismo sufría ante la destrucción del viejo París. Su infancia y juventud coincidieron con el comienzo de la era de la modernización y de las grandes reconstrucciones de la ciudad.






Juventud

 

En 1858, a la edad de 17 años, pintaba abanicos y coloreaba escudos de armas para su hermano Henri, grabador heráldico. Probablemente en 1859, trabajó durante algún tiempo en la casa Gilbert, sobre la calle Bac, donde pintaba persianas de papel traslúcido que hacían las veces de vitrales en las rudimentarias capillas de los misioneros. Durante esos años, compró para uso profesional el material necesario para la pintura al óleo e hizo sus primeros retratos. Entre los archivos del Louvre, se conserva la autorización, con fecha de 1861, que le fue otorgada para copiar cuadros en las salas del museo. En 1862, Renoir aprobó el examen de ingreso a la Escuela de Bellas Artes. Al mismo tiempo, frecuentaba un taller libre en el que enseñaba Charles Gleyre, profesor de aquella institución.
Durante esta etapa, conoció en el taller de Gleyre a aquellos que serían sus mejores amigos y compañeros en el arte a lo largo de toda su vida. Allí se forjó una sólida amistad entre él, Claude Monet, Frédéric Bazille y Alfred Sisley, que a menudo iban a pintar juntos al aire libre en el bosque de Fontainebleau. Bazille sería el primero en convocar a sus compañeros a reunirse en un grupo. Sin embargo, esto no ocurrió sino hasta después de su muerte en combate durante la guerra franco-prusiana, de modo que el joven Bazille nunca tuvo la oportunidad de exponer junto al resto del grupo y recibir el título de «impresionista». Renoir contaba que había sido justamente él quien había llevado a Sisley al taller de su maestro, aunque es posible que no estuviera en lo cierto y que Sisley hubiese llegado allí por su cuenta. Renoir obtuvo sobresalientes resultados en los concursos obligatorios de dibujo, de perspectiva, de anatomía y de semejanza, lo que demostraba de modo irrefutable lo fructífero de sus años de trabajo en el taller de Gleyre.
El período de estudio con Gleyre no se prolongó demasiado. En 1863, todos los miembros del grupo se vieron obligados a dejar el taller debido a su cierre, aunque Jean Renoir, hijo de Auguste, estima que su padre debió abandonarlo incluso antes, puesto que no tenía dinero para pagar sus estudios. Comenzó entonces una etapa de pobreza, pero también de nuevos encuentros, descubrimientos en la pintura y nuevas amistades.






Delacroix y Manet: primeras influencias artísticas

 

A diferencia de algunos de sus amigos, que defendían el estudio a partir de la naturaleza, Renoir encontró una gran fuente de inspiración en el Louvre y particularmente en el trabajo de Eugène Delacroix. La muerte de Delacroix, en 1863, hizo comprender a la joven generación de artistas franceses la importancia que para ellos tenía la pintura del gran romántico. Renoir reconoció en el trabajo de Delacroix algo que le resultaba especialmente cercano.
En 1863, un importante acontecimiento sacudió la vida artística de la capital francesa. Por orden de Napoleón III, se abrió, al margen del Salón de París oficial, el Salón de los Rechazados, en donde Almuerzo sobre la hierba de Édouard Manet causó un gran impacto. A partir de entonces, su nombre se asoció con el concepto de arte moderno. A mediados de la década de 1860, Manet frecuentaba el Café Guerbois, sobre la calle Grande-des-Batignolles (actual avenida de Clichy). La presencia de Manet atrajo al Guerbois a artistas, escritores y críticos simpatizantes de las ideas del arte moderno. Hasta allí llegaron también Renoir y sus amigos, que habían abandonado la Margen Izquierda.



Vida cotidiana y primeras fuentes de inspiración

 


Retrato de Alfred Sisley (1868).
La vida en París no era fácil para el joven artista. A falta de dinero, la ayuda de sus amigos fue de gran importancia para Renoir, quien, sin vivienda estable, en ocasiones residía en la casa de Monet, en otras con Sisley. Bazille, de mejor posición económica que sus camaradas, arrendó un taller en el que pudieran trabajar todos juntos.
Por supuesto que en la región parisina de aquel entonces también podían encontrarse lugares para pintar al aire libre. Renoir no viajaba demasiado lejos puesto que carecía de los medios para hacerlo, pero en los alrededores de la capital francesa no escaseaban las fuentes de inspiración. Tanto es así que había sido allí, en torno al pueblo de Barbizon, que surgió la escuela pictórica del mismo nombre, de la que Renoir y otros impresionistas se sentían herederos directos. Los motivos del bosque de Fontainebleau eran inagotables y allí se encontraban los sitios de trabajo preferidos de Renoir y sus amigos. Monet y Renoir pintaban el río Sena, cerca del puente de Chatou, allí donde, en medio de una multitud de islotes, en La Grenouillère, Alphonse Fournaise abrió el restaurante que se convirtió en uno de los lugares predilectos de los futuros impresionistas. Con frecuencia Fournaise rechazaba el pago de Renoir. En 1863, los hermanos Goncourt mencionaron en su Diario el albergue de Marlotte con su sala vulgar pintada sin gusto, sitio que Renoir representó luego hacia 1866 en El cabaret de la mère Anthony.
Datan de la misma época El matrimonio Sisley (1868) y el Retrato de William Sisley (1864), padre del artista. Renoir y Bazille se pintaron recíprocamente en el taller que compartían. Renoir representaba con frecuencia a Jules le Cœur, a quien en ocasiones visitaba en Marlotte. Algunos especialistas de la obra del impresionista consideran incluso que el personaje de pie en El cabaret de la mère Anthony no es Sisley, como se cree habitualmente, sino Le Cœur.



Lise Tréhot: su primera musa

 


Lise cosiendo (1866), Museo de Arte de Dallas.
Le Cœur consiguió para Renoir una serie de pedidos de retratos que terminarían convirtiéndose en su principal fuente de ingresos. Sin embargo, el que quizá haya sido el impacto más importante de Le Cœur con respecto a la obra de Renoir consistió en que fue a través de él que el artista conoció a su primera musa, Lise Tréhot, hermana de la amiga de Le Cœur.
Lise posó para el pintor entre 1865 y 1872, se convirtió en su amiga y en el primer modelo de ese mundo particular que el artista comenzaba a crear. Lise llegó a erigirse como el canon de belleza femenina para el Renoir de ese entonces. Renoir debía poseer un auténtico don de la puesta en escena ya que todos sus cuadros posteriores evocan un espectáculo teatral. Durante su juventud, cuando Lise era su única actriz, intentó capturar en sus propios lienzos las experiencias artísticas de todos sus maestros, desde el período clásico hasta el arte moderno. La apoteosis de esta etapa fueran las obras pintadas con el espíritu de Delacroix. Fue justamente gracias al legado del gran romántico que la generación de artistas a la que Renoir pertenecía asimiló las adquisiciones de sus precursores.
En 1870, pintó Odalisca (Mujer de Argel). Para ello, vistió a Lise con sedas finas y un brocado oriental centellante de oro, cubrió su cabellera con un plumaje naranja y la rodeó de lujosos tapices. Dos años después, en 1872, el artista retomó el tema, pero el nombre que dio a su obra designaba su objeto con suma sinceridad: Interior de harén en Montmartre (Parisinas vestidas como argelinas). Lise posó nuevamente para dicho cuadro, pero por última vez. El mismo año, contrajo matrimonio con el arquitecto Georges Brière de l’Isle, amigo de Le Cœur.
Antes de conocer a Lise, en 1864, había expuesto uno de sus cuadros en el Salón, en el Grand Palais. En él se mostraba a Esmeralda, personaje de la célebre novela de Víctor Hugo Nuestra Señora de París, bailando con su cabra alrededor de una fogata que iluminaba todo un pueblo de pícaros. Renoir destruyó la obra inmediatamente después de la exposición. Al año siguiente, se expusieron en el salón el Retrato de William Sisley y un paisaje. Por lo general, las obras de los futuros impresionistas no eran admitidas en el Salón, pese a las peticiones hechas al jurado por Camille Corot y Charles-François Daubigny, paisajistas de la vieja generación. Sin embargo, Renoir no sentía desprecio por el Salón. En 1867, el jurado rechazó Diana cazadora. En cambio, Lise con sombrilla fue exhibida allí en 1868. También La bañista con el grifón y Odalisca (Mujer de Argel) se hicieron de un lugar en el Salón en años subsecuentes.



Madurez

 

Guerra franco-prusiana y la Sociedad Cooperativa

 


Autorretrato (1876).
El 18 de julio de 1870, la tranquilidad de la vida cotidiana conoció un abrupto final: Francia entró en guerra con Prusia. Renoir, que nada sabía sobre caballos, fue destinado a la caballería y enviado al depósito de remonta, primero en Burdeos y luego en Tarbes. El capitán de la caballería estaba muy satisfecho con los progresos del pintor. Su hija era una apasionada de la pintura y el artista le daba clases y, a su vez, pintaba su retrato. Sin embargo, este idilio terminó tristemente pues Renoir enfermó de gravedad y pasó un tiempo en el hospital de Burdeos. En marzo de 1871, fue desmovilizado y regresó a París, al Barrio Latino, donde antes de la guerra tenía arrendado un departamento con Bazille y luego con Edmond Maître, músico y amante de la pintura. Allí supo de la muerte de Bazille, que le afectó más que la guerra en sí misma. La etapa del Renoir jinete encontró una prolongación en su obra. En 1873, pintó Paseo a caballo en el bosque de Boulogne.
El Salón oficial rechazó su cuadro, que sería eventualmente expuesto en el Salón de los Rechazados, organizado detrás del Grand Palais. Este episodio acabó con las ilusiones de Auguste Renoir respecto de un posible compromiso con el Salón oficial, principalmente porque es en ese período que madura en él y entre sus camaradas la convicción de la necesidad de oficializar su pintura con una exposición propia. La unión de los artistas, con la que ya habían fantaseado Bazille y Pissarro a fines de la década de 1860, finalmente se concretó.
El persistente rechazo sufrido por Renoir y sus camaradas por parte del jurado Salón oficial les dificultaba vender sus obras. Debían exhibir sus cuadros en algún lado, pero no tenían en dónde. El afamado fotógrafo Gaspard-Félix Tournachon les prestó el lugar que necesitaban para exponer en el número 35 del Bulevar de las Capuchinas. Los amigos decidieron llamar a su asociación «Sociedad Anónima Cooperativa de Artistas, Pintores, Escultores, Grabadores, etc.». Acordaron que cada miembro de la sociedad contribuiría con la décima parte de los ingresos obtenidos por la venta de sus obras.


La primera exposición impresionista


El columpio (1876), óleo sobre lienzo, Museo de Orsay.
Deseaban reunir la mayor cantidad de participantes posible para la exposición. Edgar Degas envió invitaciones a James Tissot y Alphonse Legros, ambos artistas franceses radicados en Londres, para que expusieran con ellos. También Manet fue invitado, pero rechazaría la propuesta. De acuerdo a cierta versión, Manet habría expresado que no expondría nunca junto a Paul Cézanne, pero Renoir planteaba el asunto de manera algo distinta: según él, Manet no encontraba razón para exhibir su trabajo con ellos, los jóvenes, siendo que su obra sí era aceptada en el Salón oficial. Finalmente ni Manet, ni su amigo Fantin-Latour, ni Tissot, ni Legros participaron en la exposición. A pesar de ello, el grupo de amigos logró convocar a veintinueve artistas, que presentaron 165 obras.
Si bien la mayoría de los críticos europeos y estadounidenses se burló de la exposición, llegando a calificarla de «cómica» y a incriminar a sus participantes de querer declarar la guerra a la belleza, sus repercusiones fueron particularmente reverberantes. Aunque no tuvo éxito comercial, la imagen de cada impresionista comenzaba lentamente a perfilarse. Renoir exhibió seis cuadros y un pastel. La bailarina, La parisina (o La dama de azul), grandes telas para las que había posado Henriette Henriot, actriz del Odeón, y El palco ―también llamado El proscenio― captaron la atención del público. En esta última obra, Nini se convirtió en la representación del retrato de Renoir: ninguna alusión a su situación, a su carácter o a su humor, solo el encanto de su piel de porcelana, de sus labios sutilmente maquillados y de su elegante vestido, en suma, de la gracia fugitiva de la parisina.






Montmartre y nuevas amistades

 

La primera exposición de los impresionistas coincidió con el momento de afirmación de la visión de pintor de Renoir. Esta etapa de su vida estuvo marcada por un suceso significativo: en 1873, se mudó a Montmartre, en donde residiría hasta 1884 en el número 35 de la calle Saint-Georges. El artista sería fiel a ese barrio hasta el fin de sus días, pues allí encontraría sus motivos al aire libre, sus modelos e incluso su familia. También fue por esos años que Renoir forjó nuevas amistades que conservaría por el resto de su vida. El marchante Paul Durand-Ruel fue una de ellas. Comenzó a comprar sus obras en 1872 y, si bien en ocasiones se encontraba al borde de la quiebra, nunca abandonó a los impresionistas a su suerte. Cuando carecía de los medios para comprar sus cuadros, ayudaba a Renoir entregándole cierta cantidad de dinero al mes.
En 1875, en una infructífera venta llevada a cabo en el Hotel Drouot en la que participaron Renoir, Monet, Sisley y Berthe Morisot, un funcionario de la Dirección de Aduanas llamado Victor Chocquet compró algunos cuadros de Renoir. De esta manera comenzó otra larga amistad. Chocquet le encargó de inmediato el retrato de su esposa. El funcionario fue uno de los primeros en percibir que Renoir y sus camaradas eran los herederos directos del arte del siglo XVIII. Por su parte, Renoir consideraba a Chocquet el más grande coleccionista de arte de todo el país.



Baile en el Moulin de la Galette (1876), Museo de Orsay, París.
Los años vividos en Montmartre, alrededor de la década de 1870, probablemente hayan sido los más dichosos en la vida artística de Renoir. El jardincito descuidado en las cercanías de su taller de la calle Cortot, arrendado en 1875, le proporcionó más de un motivo al aire libre que promovieron la realización de sus mejores pinturas de esta etapa. El mismo jardín, en donde regularmente se encontraba con algún amigo suyo, se convirtió en objeto de representación en su cuadro El jardín de la calle Cortot en Montmartre. Allí pintó El toldo, El columpio y Baile en el Moulin de la Galette, una de sus telas más célebres. Renoir halló su fuente de inspiración justo al lado de su casa, sobre la misma calle Cortot, en el restaurante del Moulin de la Galette.
En Montmartre el artista conoció a Anne, que se convertiría en su modelo en numerosos lienzos; a Angèle, que lo ayudó a arrendar el jardín en el que se hallaba el columpio pintado en el cuadro del mismo nombre; y, por último, a Margot que apareció por primera vez en Baile en el Moulin de la Galette, en donde se la ve bailando con un español alto, Pedro Vidal de Solares y Cárdenas, otro amigo de Renoir. Más adelante, Margot posaría para toda una serie de lienzos, entre los que sabe destacar La taza de chocolate, aceptada en el Salón en 1878, con el título de Café. Aquejada por una enfermedad incurable, Margot falleció en 1879 y su deceso causó un profundo impacto en el pintor.
En 1876, en ocasión de la segunda exposición de los impresionistas, Renoir exhibió principalmente retratos, debido a que era justamente con ellos que el artista intentaba ganarse la vida. Sus amigos le presentaban a potenciales clientes. Junto a algunos viejos aficionados a su trabajo, comenzaron a comprar sus cuadros financieros como Henri Cernuschi y Charles Ephrussi. Eugène Murer, dueño de un restaurante sobre el bulevar Voltaire, encargó a Renoir y a Pisarro la tarea de pintar su sala. Cada miércoles, un gran grupo de artistas cenaba gratis en su restaurante. Asimismo, consignó a Renoir retratos, entre ellos el suyo y el de su hermana.
En 1879, el pintor conoció al diplomático Paul Bérard, que también se convirtió en su amigo y mecenas. En 1877, en la tercera exposición de los impresionistas, Renoir expuso más de veinte obras, entre las que se encontraban paisajes pintados en París, a orillas del Sena, fuera de la ciudad y en el jardín de Monet, estudios de rostros, de mujeres y de ramos de flores, los retratos de Sisley, de la actriz Jeanne Samary, del escritor Alphonse Daudet y del político Eugène Spuller, El columpio y Baile en el Moulin de la Galette. En las etiquetas de algunos de estos cuadros se podía leer: «Propiedad de Georges Charpentier». La vinculación de Renoir con la familia Charpentier jugó un papel determinante en su destino. El artista trabajó asiduamente para satisfacer los pedidos de los Charpentier.



Aline Charigot: su futura esposa

 


Almuerzo de remeros. Óleo. 1881, Washington, Colección Phillips. La mujer que juega con el perrito, es Aline Charigot, su futura esposa.
Para la séptima exposición de los impresionistas en 1882, Renoir expuso veinticinco lienzos gracias a la iniciativa de Paul Durand-Ruel, quien le prestó sus propios cuadros. Ese mismo año, el pintor comenzó a preocuparse por perder el éxito que había alcanzado en los Salones, pues ahora tenía una familia que mantener. La historia de su matrimonio había comenzado alrededor del año 1880. Por esas fechas, aparece cada vez más frecuentemente en los dibujos y pinturas de Renoir el rostro de una joven de mejillas redondas y nariz ligeramente respingada. En ocasiones, el rostro se deja ver entre la muchedumbre de la plaza Clichy, dejando una sensación de fugaz felicidad. Otras veces, su presencia se adivina en la imagen de la muchacha pelirroja leyendo, o bien en la flexible silueta de una joven subiéndose a una barca. En El almuerzo de los remeros de 1881, la joven aparece representada de perfil en la parte inferior izquierda del lienzo, con un sombrero adornado con flores a la moda y sosteniendo un pekinés entre ambas manos.
Su nombre era Aline Charigot; en 1880 tenía 21 años. Renoir la conoció en la cremería de la señora Camille, frente a su casa, sobre la calle Saint-Georges. Aline vivía con su madre justo al lado y se ganaba la vida como costurera. La mutua atracción entre ellos era evidente. Jean Renoir afirmaba que su padre había comenzado a pintar a su madre mucho antes de conocerla. En efecto, en numerosos cuadros, como La primera salida (1876-1877), su modelo era similar a Aline. A sus cuarenta años, el artista parecía haber encontrado una nueva juventud.






Viajes y reconocimiento internacional

 

En 1881 y 1882, Renoir cambió muchas veces de lugar de trabajo, los que quedarían plasmados en sus pinturas como paisajes. Continuaría pintando sobre las márgenes de Sena, en Chatou y en Bougival, sitios tan apreciados por él que lo llevaron a rechazar la invitación del crítico Thédore Duret para viajar a Inglaterra. Sin embargo, en 1881 visitó Argelia por primera vez acompañado por Frédéric Samuel Cordey. De allí trae El campo de plátanos y La fiesta árabe. Luego, viajó a Italia, también por primera vez, en donde conoció Milán, Venecia y Florencia. De regreso en el sur de Francia, Renoir trabajó con Cézanne, pero contrajo gripe y neumonía en L’Estaque. Una vez curado, regresó a Argelia en marzo de 1882. En mayo de ese año, siempre con Aline en mente, volvió a París. Fue el comienzo de una nueva etapa en su vida. La manutención de una familia exigía medios, pero felizmente su trabajo rendía frutos: recibía muchos encargos de retratos.
Entre sus clientes figuraba su viejo amigo Paul Durand-Ruel. El marchante le consignó los retratos de sus cinco hijos, tres paneles con el tema de la danza y murales en su residencia. En 1883, en el bulevar de la Madeleine, Durand-Ruel montó la primera exposición exclusivamente dedicada a Renoir, en la que se expusieron setenta obras. A pesar de no haber sido muy exitoso en la venta de las pinturas de los impresionistas, el marchante decidió abrir una galería en Nueva York. Durante la década de 1880, Renoir conoció al fin el éxito. Trabajó en los encargos de adinerados financieros, entre los que se encontraban la propietaria de los Grandes Almacenes del Louvre y el senador Étienne Goujon. Sus pinturas se exhibieron en Londres, Bruselas y en la Séptima Exposición Internacional de Georges Petit (1886).
Por aquellos años, el artista viajó mucho. Con frecuencia pintaba en las playas de Normandía. Recorrió las islas de Guernsey y Jersey junto a Aline y Paul Lhote. En marzo de 1885, nació Pierre, su primer hijo. Pagó al médico que asistió el parto pintando flores en las paredes de su departamento. En otoño, los Renoir partieron a Essoyes, en Champaña-Ardenas, la aldea natal de Aline, en donde Renoir realizó varios esbozos de la madre de su hijo amamantando. Un año más tarde, pintó a partir de ellos Maternidad (Aline y Pierre).



El período ingresco

 


Las grandes bañistas (1884-1887).
En la vida artística de Renoir, la década de 1880 resultó agitada. En sus conversaciones con Ambroise Vollard, mencionaba aquella sensación de callejón sin salida que había surgido hacia 1883. Su insatisfacción con respecto a la antigua manera impresionista llevó al pintar a adoptar un nuevo estilo. Sentía que no sabía ni pintar ni dibujar. Deprimido, destruyó toda una serie de lienzos. En esta difícil etapa, Jean-Auguste-Dominique Ingres acudió en su auxilio. La obra de Renoir durante esta década se enmarca dentro de lo que comúnmente se conoce como el «período ingresco». Se trata de una tendencia perceptible en todos sus cuadros de esta etapa: un dibujo más limpio y un trazado de mayor precisión, con una clara plasticidad, así como el empleo de colores locales. De algún modo, esta tendencia se deja ver ya en El almuerzo de los remeros y aún más en Maternidad y en Los paraguas. Este último cuadro, pintado en dos momentos distintos ―comenzado en 1881 y finalizado en 1885― atestigua la evolución del estilo del artista: suave e impresionista en la parte derecha, duro y lacónico en la parte izquierda.
En Normandía, en 1884, Renoir pintó el retrato de las tres hijas de Paul Bérard: La tarde de los niños en Wargemont. Dejando de lado la pureza de la línea y de la forma típica de Ingres, este lienzo posee el carácter propio del Renoir de este período. Su gama de azules y rosas remite a la pintura rococó y al siglo XVIII. Se inspiraba en Jean-Honoré Fragonard y Antoine Watteau, cuya pintura había admirado desde su infancia. Su gran composición En el jardín, de 1885, marcó su despedida de la fiesta permanente de La Grenouillère y del Moulin de la Galette. Dejó atrás la pincelada temblorosa y las vibraciones de la luz y de la sombra. En el nuevo cuadro de Renoir, todo es sereno y estable.


Matrimonio y últimos años

 


Pierre-Auguste Renoir, ca. 1910.
El 14 de abril de 1890, el artista contrajo matrimonio con Aline en el ayuntamiento del IX Distrito de París. Jean, el segundo hijo de la pareja, nació en 1894. Gabrielle Renard, una prima de Aline, viajó de Essoyes a la capital francesa para ayudarles con las tareas domésticas. Llegó a la casa de los Renoir cuando Pierre ya era mayor, por lo que su principal preocupación fue Jean. Los habitantes de Montmartre se acostumbraron a ver a Gabrielle llevando a Jean sobre su espalda. Más adelante, se convertiría en una de las modelos predilectas del artista.
El pintor nunca disfrutó de muy buena salud. En sus cartas se encuentran frecuentes menciones a enfermedades respiratorias, que lo mantuvieron largo tiempo postrado en la cama. En 1888, en Essoyes, tuvo su rostro parcialmente paralizado a causa de una neuralgia. En aquel mismo lugar, un día de lluvia en el verano de 1889, Renoir cayó de su bicicleta y se fracturó el brazo derecho. Afortunadamente, como consecuencia de una fractura anterior, el artista ya había aprendido a pintar con la mano izquierda. Sin embargo, en esta ocasión aparecieron dolores que dificultaban su trabajo. El médico de la familia le diagnosticó un reumatismo incurable desencadenado por la caída. A lo largo de los últimos veinte años de su vida, Renoir debió sufrir permanentes dolores. Así y todo, a pesar de la fragilidad de su estado, su fantástica sed de vida y pasión creadora no se apagaban.
Durante esas mismas dos décadas, Renoir vivió también algunas grandes alegrías. En 1901, nació Claude, su tercer hijo, que tomaría el lugar de Jean, ya crecido, como modelo. En 1900, fue nombrado Caballero de la Legión de Honor y más tarde, en 1911, Oficial. París, Londres y Nueva York fueron escenarios de exposiciones que coronaron el triunfo de su pintura. En 1904, en la Segunda Exposición del Salón de Otoño le fue dedicada una sala completa.




Retrato de Renoir por Marie-Félix Hippolyte-Lucas (1919).
Por aquellos años, la familia viajaba del bulevar de Rochechouart en París a la costa mediterránea y a pequeños pueblos del sur de Francia en busca de condiciones climáticas que beneficiaran la salud del artista. Finalmente, en 1903, se establecieron en Cagnes-sur-Mer. Tras haber habitado varias residencias en el casco antiguo, Renoir compró el Domaine des Collettes, al este de la ciudad, para salvar su viejo olivar en peligro de ser destruido por un comprador potencial. Gabrielle seguía posando para el pintor, así como otras modelos que se habían vuelto casi parte de la familia. Una de sus últimas modelos sería una joven pelirroja llamada Andrée, con quien Jean se casaría más tarde, tras la muerte de su padre. En los últimos años de su vida, Renoir abrazó la idea de una gran composición hecha de desnudos. En 1887, había terminado su cuadro Las grandes bañistas, cuyo estilo, uno poco duro a la manera de Ingres, es característico de su trabajo en aquel momento. Aparecen desnudos femeninos en Gran desnudo (Desnudo sobre los almohadones) (1907), Bañista secándose la pierna (hacia 1910), Después del baño (1912), El juicio de Paris (1913-1914), Las bañistas (1918-1919) etc. Con los años, se arraigó en él el gusto por una pintura decorativa, inspirada en los grandes italianos.
En 1915, la muerte de Aline sumió a Renoir en la soledad. Sus hijos Pierre y Jean fueron heridos durante la Primera Guerra Mundial. Renoir falleció víctima de una neumonía en el Domaine des Collettes el 2 de diciembre de 1919, cuando acababa de finalizar su última naturaleza muerta.




divendres, 31 de març del 2017

EL PADRE DEL BALLET RUSO


Sergej Pávlovich Diághilev (en ruso: Сергей Павлович Дягилев /sʲɪˈrgʲej ˈpavlovʲɪtɕ ˈdʲægʲɪlʲɪf/; Sélischi, óblast de Nóvgorod, 31 de marzo de 1872 - Venecia, 19 de agosto de 1929), conocido también como Serge, fue un empresario ruso fundador de los Ballets Rusos, una compañía de la que surgirían muchos bailarines y coreógrafos famosos.




Biografía

Diáguilev nació en Sélischi (gubérniya de Nóvgorod), Rusia, en una familia acaudalada y estudió leyes en la universidad. En la niñez vivía en la ciudad de Perm donde trabajaba su padre. Hoy, en la casa donde vivió la familia de Diáguilev, está situado el colegio que tiene su nombre. Hizo incursiones en pintura, canto y música.
En 1905, organizó una exposición de retratos rusos en San Petersburgo, y el año siguiente montó una exposición de arte ruso en el Petit Palais de París. Este sería el inicio de una larga relación con Francia. En 1907 presentó cinco conciertos de música rusa en París, y en 1908 se encargó de la producción de Borís Godunov, en la Ópera de París, con Fiódor Chaliapin en el papel principal.
Esto conllevó a una nueva invitación para regresar el siguiente año con ballet y ópera, y así fundar sus famosos Ballets Rusos. La compañía incluía los mejores bailarines y bailarinas de Rusia, entre los cuales se encontraban Anna Pávlova y Vaslav Nijinsky. Su primera presentación, el 19 de mayo de 1909, fue todo un éxito. En el futuro la compañía aglutinaría a figuras como George Balanchine, Tamara Karsávina, Olga Jojlova, Bronislava Nijinska y Vaslav Nijinsky entre otros.
Durante estos años las representaciones de Diáguilev incluían obras compuestas por Nikolái Rimsky-Kórsakov, tales como las óperas Pskovitiana (Pskovitianka,Maid of Pskov), Noche de mayo (May Night), y Gallito de oro (Zolotói petushok, The Golden Cockerel). Su adaptación de la suite orquestal Scheherazade, escenificada en 1910, encendió la ira de la viuda del compositor, Nadezhda Rímskaya-Kórsakova, quien protestó en sendas cartas abiertas dirigidas al empresario y publicadas por el diario Rec.






Diáguilev también encargó música para ballet de compositores de la talla de Claude Debussy (Jeux, 1913), Maurice Ravel (Daphnis et Chloé, 1912), Erik Satie (Parade, 1917), Richard Strauss (Josephs-Legende, 1914), Serguéi Prokófiev (Ala y Lolly, rechazada por Diáguilev y convertida posteriormente en la Scythian Suite, y Chout, 1915), Ottorino Respighi (La Boutique Fantasque, 1918), Francis Poulenc (Les Biches, 1923), Manuel de Falla con El Sombrero de Tres Picos, entre otros. Su coreógrafo Mijaíl Fokín también hizo adaptaciones de la música para ballet. Diáguilev también trabajó con el bailarín y profesor de ballet Leonid Miasin (Leonid Massine).
El director artístico de los Ballets Rusos fue Léon Bakst, que trabajaba en conexión con Diáguilev desde 1898, cuando el empresario y Alexandre Benois fundaron el grupo avant-garde Mir Iskusstva. Juntos desarrollaron una forma de ballet complicada, con elementos vistosos, que intentaba llamar la atención del público en general, y no sólo de la aristocracia. El encanto exótico de los Ballets Rusos tuvo efecto en los pintores fauvistas y el recién nacido estilo art déco.
Quizás el compositor que colaboró más notablemente con Diáguilev fue Ígor Stravinski. El empresario quedó impresionado con algunas de sus primeras obras orquestales, como Fireworks y Scherzo Fantastique, lo cual lo llevó a pedir a Stravinski arreglos sobre piezas de Chopin para sus ballets. En 1910, le encargó la composición de El pájaro de fuego, y luego Petrushka (1911) y La consagración de la primavera (1913), Pulcinella (1920) y Les Noces (1923).






Diáguilev produjo La bella durmiente del bosque de Chaikovski en Londres en 1921; a pesar de tener una buena recepción por parte del público, no fue un éxito financiero. Durante sus últimos años los Ballets Rusos fueron considerados frecuentemente como algo demasiado intelectual, estilizado, y en pocas ocasiones lograron el mismo éxito que en sus primeras representaciones.
Diáguilev era abiertamente homosexual. Tuvo relaciones (a menudo tempestuosas) con Serge Lifar, Leonid Miasin, Antón Dolin, Borís Kojnó o Vaslav Nijinski (esta última fue la más conocida).
Murió en el Grand Hotel des Bains de Mer del Lido de Venecia en 1929 siendo enterrado en la cercana isla de San Michele. Tres semanas después, su hermanastro Valentín era ejecutado en el campo de trabajos de Solovkí, primer campo de concentración del Gulag.
 
 
 

dilluns, 20 de març del 2017

UNA LEYENDA DEL ROCK & ROLL VOLÓ HACIA LAS ESTRELLAS

Charles Edward Anderson Berry (Saint Louis, Misuri, 18 de octubre de 1926-ibidem, 18 de marzo de 2017), conocido artísticamente como Chuck Berry, fue un compositor, intérprete y guitarrista estadounidense. Es considerado uno de los músicos más influyentes de la historia del rock and roll, siendo uno de los pioneros de dicho género musical. Gracias a canciones como "Maybellene" (1955), "Roll Over Beethoven" (1956), "Rock and Roll Music" (1957) y "Johnny B. Goode" (1958), Berry redefinió los elementos del rhythm and blues, creando las bases del rock and roll.
La revista Rolling Stone lo presenta como el intérprete n.º 5 en su lista "The Immortals", que reúne a los mejores artistas musicales, superado solo por The Beatles, Bob Dylan, Elvis Presley y The Rolling Stones, y como el sexto mejor guitarrista de todos los tiempos. Asimismo, "Johnny B. Goode" su canción más popular, es considerada la mejor canción de guitarra de la historia del rock and roll, según la misma revista. Por su legado al género rock ganó en 2014 el Premio Polar, considerado el "Premio Nobel de la música".


Biografía

 

Primeros años

 

Charles Edward Anderson Berry nació el 18 de octubre de 1926 en St. Louis, Missouri. Su madre, Martha, era profesora y su padre, Henry, contratista y diácono baptista. Era el tercero de seis hermanos. Estudió en la Summer High School, la primera escuela de secundaria para afroamericanos del oeste de Mississippi, en la que también estudió Tina Turner. Fue precisamente en esta escuela donde realizó su primera presentación musical, una versión de la canción "Confessin' the Blues" de Jay McShann.

Berry había aprendido a tocar guitarra gracias a un libro titulado Nick Manoloff's Guitar Book of Chords y la ayuda de sus vecinos. Su primer instrumento fue una guitarra tenor de cuatro cuerdas que le habían prestado. Durante este tiempo fue influenciado por géneros como el boogie-woogie, el blues y el swing. Uno de sus primeros maestros fue un guitarrista de jazz llamado Ira Harris. Berry comenzó su trabajo como músico tocando en fiestas.
En 1944, durante un viaje que realizó a Kansas City junto a dos amigos, el músico fue arrestado y condenado por el delito de robo a mano armada. Los jóvenes habían robado tres tiendas y un automóvil con la ayuda de una pistola que habían encontrado. Berry y sus amigos fueron sentenciados a 10 años de prisión. El guitarrista cumplió tres años de la condena en el reformatorio juvenil de Algoa, cerca de Jefferson City, donde formó un grupo de canto y además se dedicó al boxeo. Berry fue liberado en 1947, y siete meses después conoció a Themetta Suggs, con quien se casó al año siguiente. En 1950 nació su hija Darlin Ingrid Berry. Durante estos años realizó varios trabajos, como conserje, estilista, fotógrafo y carpintero, sin dejar de lado su carrera como músico.





Ascenso a la fama

 

A principios de 1953 se unió a la banda de rhythm and blues Sir John Trio, en reemplazo del saxofonista Alvin Bennett. El grupo, liderado por el pianista Johnnie Johnson, tocaba en un popular club de Saint Louis llamado Cosmopolitan. Con el tiempo Berry fue adquiriendo mayor protagonismo dentro de la banda, la cual fue rebautizada Chuck Berry Combo. Durante las presentaciones tocaban algunas canciones country, así como versiones de canciones de Nat King Cole o Muddy Waters. La mezcla de ritmos atrajo a un público diverso en términos raciales. En la ciudad sólo había otra banda que pudiera competir con la de Berry, la de Ike Turner, otro afamado guitarrista.
En 1955, aprovechando su estancia en Chicago, Berry fue a un club a ver una presentación de Muddy Waters. Siguiendo el consejo de éste, el guitarrista contactó con la compañía discográfica Chess Records para grabar su primer disco. El dueño de la compañía, Leonard Chess, aceptó escuchar las grabaciones de Berry, por lo que el músico regresó a Saint Louis para preparar una cinta de muestra. Entre las canciones que grabó se encontraba "Ida May" (una versión de la canción de country "Ida Red"), y una canción de blues titulada "Wee Wee Hours". Aunque a Chess le gustó "Wee Wee Hours", que coincidía con el género musical con el que trabajaba su discográfica, se interesó más por la primera canción, por lo que decidió contratar a Berry. En julio de 1955 lanzaron el sencillo "Maybellene", que tomaba como base el ritmo de "Ida May". El sencillo vendió más de un millón de copias, alcanzando el primer puesto en el ranking de R&B y el quinto en el de música pop.
La mayoría de sus grabaciones más importantes las hizo con la discográfica Chess Records, acompañado del pianista Johnnie Johnson de su propia banda, del legendario productor de discos Willie Dixon al bajo, de Fred Below a la batería y él mismo a la guitarra.
El éxito alcanzado le permitió aparecer en la película Rock, Rock, Rock (1955), donde canta la canción "You Can't Catch Me". Sus siguiente sencillos fueron "Thirty Days", "No Money Down" y "Too Much Monkey Business", los cuales tuvieron buenas ventas pero no superaron el éxito de "Maybellene". A finales de junio de 1956 lanzó la canción "Roll Over Beethoven", que logró el segundo lugar en el ranking de ventas R&B y el puesto 29 en el Billboard Top 100. Su siguiente sencillo, "School Days", alcanzó la primera ubicación del ranking R&B, el tercer puesto del Billboard Top 100, y fue la primera canción de Berry en aparecer en los rankings de ventas británicos, llegando al puesto número 24.
En mayo de 1957 lanzó su primer álbum de estudio, titulado After School Session. Ese mismo año, Berry apareció en la película Mister Rock and Roll. En septiembre participó en una gira llamada Biggest Show of Stars, que recorrió 75 ciudades de Estados Unidos. Organizada por Alan Freed, la gira contó con músicos como Buddy Holly, The Everly Brothers y The Drifters. Ese mes lanzó un nuevo sencillo, "Rock and Roll Music", que alcanzó la sexta posición en el ranking de R&B y el octavo en el Hot 100.
Al año siguiente publicó dos de sus sencillos más exitosos. "Sweet Little Sixteen" alcanzó la primera posición en el ranking de R&B, la segunda en el Billboard Top 100 y el puesto 16 en el Reino Unido. En abril lanzó "Johnny B. Goode", canción inspirada en su mentor y compañero de banda Johnnie Johnson. El sencillo llegó al segundo puesto del ranking de R&B y al octavo del Top 100. La actuación de Berry en el Newport Jazz Festival de aquel año fue incluida en el documental Jazz on a Summer's Day (1959). La cinta fue dirigida por el fotógrafo Bert Stern y muestra además a músicos como Louis Armstrong, Mahalia Jackson, Jimmy Giuffre, Thelonious Monk y Gerry Mulligan. Berry también apareció en la película Go, Johnny Go! (1959), cuyo título está extraído de una frase de su canción "Johnny B. Goode". Además de aquella canción, el guitarrista aparece en la cinta interpretando "Memphis Tennessee" y "Little Queenie".
Durante estos años, Berry era un músico consolidado, realizando varias giras alrededor de Estados Unidos y apareciendo en programas de televisión. Aprovechando su éxito económico, el guitarrista invirtió parte del dinero en bienes raíces cerca de Saint Louis, así como en clubes nocturnos. En 1958 fundó un club llamado Club Bandstand, que admitía la entrada sin segregar a los clientes por su raza.
Sin embargo, en diciembre de 1959 enfrentó una de las acusaciones más graves de su carrera. Chuck Berry conoció a una joven apache llamada Janice Norine Escalanti en Juárez (Texas). La muchacha, que provenía de Yuma (Arizona), le dijo al músico que tenía 21 años de edad, cuando en realidad tenía 14. Berry le ofreció un trabajo de camarera en su club Bandstand, así que la llevó a Saint Louis con él. Algunas semanas después, la joven fue arrestada por ejercer la prostitución en un hotel de la ciudad. Este hecho llevó a que Berry fuese arrestado por infringir la ley Mann, por "transportar a una menor de edad a través de la frontera del estado para fines inmorales". El guitarrista fue condenado a cinco años de prisión y al pago de una multa de 5000 dólares. La sentencia fue apelada, debido a los comentarios racistas que había hecho el juez durante el juicio, y la condena fue finalmente rebajada a tres años.




Años 1960

 

Tras haber pasado cerca de dos años de prisión, Berry fue liberado en octubre de 1963. Su experiencia en la cárcel llegó a cambiar su personalidad. Según Carl Perkins, el nuevo Berry era "frío, muy distante y cortante". Mientras el guitarrista estuvo privado de libertad, y durante los años siguientes, Estados Unidos comenzó a experimentar la llamada "invasión británica", con bandas como The Beatles, The Rolling Stones, The Yardbirds y The Animals. La música de estos grupos estaba influenciada por el estilo de Berry, llegando incluso a realizar nuevas versiones de sus canciones. En 1963 el grupo estadounidense The Beach Boys lanzó el exitoso sencillo "Surfin' USA", cuya melodía estaba basada en la canción "Sweet Little Sixteen". El guitarrista posteriormente los demandó por infracción de derechos de autor y obtuvo una sentencia favorable, siendo acreditado como uno de los escritores de la canción.
En 1964 lanzó sencillos como "Nadine", "No Particular Place to Go", "You Never Can Tell" y "Promised Land". "No Particular Place to Go" alcanzó la décima posición en el ranking de ventas. Ese mismo año realizó su primera gira por el Reino Unido, y lanzó un álbum junto al guitarrista Bo Diddley, titulado Two Great Guitars. En octubre además participó en un concierto llamado The T.A.M.I Show (The Teen Age Music International Show), junto a músicos como The Beach Boys, James Brown, The Rolling Stones, The Supremes, Marvin Gaye y Smokey Robinson. El concierto, realizado en Santa Mónica (California), fue grabado y estrenado como un documental. En 1965 lanzó el sencillo "Dear Dad", que se convirtió en la última canción de Berry en entrar a los rankings de ventas durante aproximadamente siete años.
Al año siguiente firmó con la compañía discográfica Mercury Records. Durante la vigencia del contrato publicó cuatro álbumes con Mercury, incluyendo el disco en vivo Live at the Fillmore Auditorium, donde fue acompañado por el grupo Steve Miller Band. Las ventas de estos trabajos no fueron buenas, pero el guitarrista continuó realizando conciertos. En julio de 1969 participó en el Schaefer Music Festival de Nueva York, junto a artistas como The Byrds, Fleetwood Mac, Miles Davis, Led Zeppelin, B. B. King, Frank Zappa y Patti LaBelle. En octubre del mismo año tocó en el Toronto Rock and Roll Revival, un concierto que contó con un importante número de músicos de los años 50 y 60, incluyendo a Fats Domino, The Everly Brothers, The Coasters, Little Richard y Jerry Lee Lewis.


Años 1970

 

Chuck Berry en el programa de televisión The Midnight Special (1973).
 
 
Berry volvió a la discográfica Chess en 1970, lanzando ese mismo año el álbum Back Home. Dos años después, el guitarrista lanzó la canción "My Ding-a-Ling", que se transformó en su único sencillo en alcanzar la primera posición en la lista de ventas de Billboard. Grabada originalmente en 1952 por Dave Bartholomew, la canción fue incluida por Berry en su disco de 1968 From St. Louis to Frisco, rebautizada como "My Tambourine". Sin embargo, la versión que alcanzó el éxito de ventas fue una grabada en febrero de 1972 durante un concierto en Coventry (Inglaterra), que fue incorporada en el álbum The London Chuck Berry Sessions. La letra de la canción causó controversia al utilizar un doble sentido que hacía referencia al aparato reproductor masculino, lo que llevó a la activista británica Mary Whitehouse a intentar censurarla de las radios de aquel país. La petición de Whitehouse fue desestimada por la BBC.
Su segundo periodo con la discográfica Chess terminó en 1975, con la publicación del álbum Chuck Berry. Su siguiente disco, Rock It, fue publicado por la compañía Atco Records en 1979. Se trata de su último álbum hasta la fecha. Durante la década de 1970 Berry realizó giras a lo largo del país, acompañado solo por su guitarra. Sus representantes debían preocuparse de contratar, en cada ciudad donde se presentara, a una banda local para que lo acompañe, ya que era más barato que viajar junto a los músicos durante toda la gira. Entre los músicos que actuaron junto a Berry durante este período se encuentran Bruce Springsteen y la banda Brownsville Station. En junio de 1979 el guitarrista fue invitado a la Casa Blanca para tocar frente al presidente Jimmy Carter.
Durante aquel tiempo Berry volvió a tener problemas con la ley. La Internal Revenue Service lo había estado investigando por evasión de impuestos, señalando que el guitarrista no había declarado todo el dinero ganado en sus conciertos. Berry fue encontrado culpable, siendo condenado a cuatro meses de cárcel y a 1000 horas de trabajo comunitario, las que cumplió realizando conciertos a beneficio.


Años 1980

 

Chuck Berry durante un concierto en 1997.
 
 
Berry continuó realizando numerosas presentaciones durante los años 1980. El director Taylor Hackford hizo un documental titulado Hail! Hail! Rock 'n' Roll (1987), sobre un concierto que Keith Richards organizó en honor al cumpleaños número 60 del músico, llevado a cabo en su ciudad natal. Entre los artistas que participaron se encontraban Eric Clapton, Etta James, Julian Lennon, Robert Cray y Linda Ronstadt. El mismo año en que se estrenó el documental el guitarrista publicó su autobiografía. Entre los temas tratados en el libro se encuentran su familia, sus influencias musicales, la discriminación racial que sufrió durante su carrera y las controversias que protagonizó.
Al final de los años 1980, Berry abrió un restaurante en Wentzville, Missouri, al que llamó The Southern Air. También poseía un terreno en Wentzville llamado Berry Park, donde durante muchos veranos, Berry dio conciertos de rock. Lo cerró eventualmente al público debido al comportamiento tumultuoso de muchos asistentes. Berry volvió a ser tema de atención en diciembre de 1989 por supuesto voyeurismo en los cuartos de baño femeninos de su restaurante. Según la camarera que denunció el hecho, se habían instalado cámaras escondidas que tenían por objetivo grabar a quienes ocuparan el baño. Un grupo de mujeres demandó a Berry, pero todo llegó a su fin tras un acuerdo extrajudicial en el que se estimó que el músico pagó aproximadamente 1,2 millones de dólares a las denunciantes. En 1990 su hogar fue allanado y se encontraron 62 gramos de marihuana, así como videos de mujeres usando el baño, una de las cuales era menor de edad. Con el objetivo de librarse de la acusación respecto de la menor, Berry reconoció su culpabilidad por la tenencia de la droga. 


Últimas décadas

 

En enero de 1993 participó junto a músicos como Fleetwood Mac, Michael Jackson, Barbra Streisand, Aretha Franklin y Little Richard en la gala de la investidura presidencial de Bill Clinton.
En noviembre de 2000, Berry fue demandado por el pianista Johnnie Johnson, con quien había colaborado durante años, por la autoría de aproximadamente cincuenta canciones, incluidas "No Particular Place to Go", "Sweet Little Sixteen" y "Roll Over Beethoven". Según Johnson, las canciones habían sido compuestas por ambos músicos, pero solo Berry fue acreditado como autor. La causa fue desestimada por el tribunal debido al tiempo que había transcurrido entre la creación de los temas y la interposición de la demanda.
En octubre de 2016, durante la celebración de su 90.º cumpleaños, Chuck Berry anunció el lanzamiento de su nuevo disco, previsto para 2017. Sería su primer álbum con temas nuevos en 38 años y sus hijos formarían parte de la banda durante la grabación.
Berry fue encontrado muerto por la policía el sábado 18 de marzo de 2017 en su casa ubicada en el Condado de Saint Charles, en Misuri. Tenía 90 años de edad.


Legado

 

Chuck Berry es considerado como uno de los pioneros del rock and roll. Según se señala en el sitio web del Salón de la Fama del Rock: "Si bien ningún individuo puede decirse que inventó el rock and roll, Chuck Berry viene siendo el más cercano de una cifra única a ser el que puso todas las piezas esenciales juntas". El guitarrista y crítico musical Cub Koda escribió: "de todos los pioneros del rock and roll, ninguno es más importante para el desarrollo de la música que Chuck Berry. Él es el compositor más grande, el formador principal de la voz instrumental, uno de los mejores guitarristas, y uno de sus más grandes artistas". Por su parte, John Lennon dijo: "Si quisieran darle un nuevo nombre al rock and roll, podrían llamarlo Chuck Berry". Cuando le otorgó el Premio Kennedy en 2000, el presidente de Estados Unidos Bill Clinton lo describió como "uno de los músicos más influyentes del siglo XX".
En sus canciones mezcló varios de los ritmos musicales con los que creció, incluyendo el country, blues, boogie-woogie, swing, big band y pop. En su primer sencillo, "Maybellene", Berry combinó notas de guitarra inspiradas en el country sobre una base rítmica de rhythm and blues. La revista Rolling Stone la ubicó en el puesto número 18 de las 500 mejores canciones de todos los tiempos, describiéndola como el punto de partida del rock and roll. La letra de sus canciones, que hablaban sobre romances y automóviles, sumado a su estilo enérgico en el escenario, lo convirtieron en un representante de la generación adolescente de los años 1950. Berry además utilizó un lenguaje vernáculo, que recurría a modismos o a palabras inventadas. Su influencia alcanzó a músicos como The Beatles, Bob Dylan, The Beach Boys o The Rolling Stones. Según el crítico musical Robert Christgau, "[Berry] le enseñó a George Harrison y Keith Richards cómo tocar la guitarra mucho antes de conocerlos".
Cuando Keith Richards le introdujo en el Salón de la Fama del Rock, dijo: "Es difícil para mi presentar a Berry, porque siempre he machacado lo que él tocaba!". John Lennon, otro devoto de Berry, tomó prestado un verso de la canción de Berry "You Can't Catch Me" para su canción "Come Together" y fue demandado posteriormente por los administradores de Berry. Angus Young de AC/DC ha citado a Berry como una de sus influencias más grandes, llegando a imitar sobre los escenarios su "paso del pato" (duckwalk). Es un recordado paso de rock'n roll, normalmente realizado durante un solo de guitarra que consiste saltar en un solo pie, mientras que se mantiene el otro en el aire apuntando hacia la dirección que se avanza y agitándolo hacia arriba y hacia abajo.
Su canción "Johnny B. Goode" fue incluida en el disco de oro de las Voyager, unas sondas espaciales que fueron lanzadas en 1977. La idea de los discos fue adoptada por Carl Sagan, que lo vio como una cápsula del tiempo que alberga sonidos e imágenes representativos de la diversidad en la Tierra. Entre su contenido se encuentran saludos en diferentes idiomas, imágenes, sonidos y canciones provenientes de diversas partes del mundo. La canción de Berry fue seleccionada por Estados Unidos junto a otras dos de Louis Armstrong y Blind Willie Johnson.



Reconocimientos

 

Estrella de Chuck Berry en el Paseo de la Fama de Hollywood.
 
 
A lo largo de su carrera ha obtenido diversos reconocimientos. En 1984 recibió un premio Grammy a la carrera artística, debido a su trayectoria. Dos años después fue incluido en el Salón de la Fama del Rock, en la primera ceremonia celebrada por la institución. Berry subió al escenario donde interpretó canciones con músicos como Keith Richards, Neil Young y Billy Joel. En octubre de 1987 fue premiado con una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.
El año 2000 recibió el Premio Kennedy, y en 2002 la organización BMI lo homenajeó junto a los músicos Bo Diddley y Little Richard, siendo denominados "padres fundadores del rock & roll". En 2012 fue premiado junto a Leonard Cohen por la asociación literaria PEN Club Internacional, siendo los primeros compositores en obtener el galardón. Dos años después fue galardonado junto al director de teatro Peter Sellars con el Premio de Música Polar, entregado anualmente por la Real Academia Sueca de Música. Según la organización del premio: "Cada riff y solo tocado por guitarristas de rock durante los últimos 60 años posee un ADN que puede ser rastreado hasta Chuck Berry".
La revista Time lo incluyó en las listas de los 100 mejores artistas y 100 mejores guitarristas, en el quinto y séptimo puesto, respectivamente. El semanario musical NME ubicó a "Johnny B. Goode" como el octavo mejor solo de guitarra de la historia, y como la mejor canción de los años 50. El año 2012 la revista Guitar World realizó una encuesta entre sus lectores para escoger a los mejores guitarristas de todos los tiempos, quedando Chuck Berry en el puesto 44.
Berry ha sido también incluido en varias listas creadas por la revista Rolling Stone. En 2003 fue ubicado en el sexto puesto de los 100 guitarristas más grandes de todos los tiempos. Ese mismo año la revista creó la lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, incluyendo el disco The Great Twenty-Eight en el puesto número 21. El guitarrista fue además ubicado en el quinto puesto de los 100 mejores artistas de todos los tiempos. En diciembre de 2004 seis de sus canciones fueron incluidas en la lista de las 500 mejores canciones de todos los tiempos: "Johnny B. Goode" (#7), "Maybellene" (#18), "Roll Over Beethoven" (#97), "Rock and Roll Music" (#128), "Sweet Little Sixteen" (#272) y "Brown Eyed Handsome Man" (#374). El año 2008 "Johnny B. Goode" fue ubicada en el primer puesto de las 100 mejores canciones de guitarra de todos los tiempos.